El edificio siguió cambiando porque la historia seguía creciendo. Entre 1719 y 1723, Joaquín Benito Churriguera reparó el interior, reelaboró la torre y añadió la fachada oeste, mientras que la ciudad misma pagó parte de la obra y colocó allí sus escudos de armas. La imagen de la torre en la aplicación muestra ese cuerpo de campanas posterior elevándose sobre el núcleo medieval. Incluso en 1989, una restauración descubrió un frontal de altar de piedra tallada de finales del siglo XIII, como si la iglesia todavía guardara un secreto más escondido en la mampostería.

Texto adicional de contexto.

In fifteen hundred it became an archpriestal church, meaning a senior parish church with special rank. Belief here never stayed private. It gave Zamora prestige, authority, and something fiercely worth defending. From here, continue in about five minutes to San Isidoro, another church where memory and relics helped shape the city’s standing.



