¡Hola querido viajero! Veo que te estás acercando al Russell Hotel. Lo podrás identificar fácilmente, ya que es un encantador edificio de tres pisos de estilo victoriano, pintado en tonos claros con molduras marrones. La característica más llamativa es su torre circular, coronada por un tejado cónico oscuro con pizarra que te recordará a un castillo de cuento de hadas. Además, en la parte superior, verás escrito "Russell Hotel" en grandes letras negras.
Ahora que lo has encontrado, déjame contarte un poco sobre este lugar exquisitosamente histórico. El Russell Hotel es un hotel catalogado como patrimonio, ubicado en el número 143 de la calle George, en el barrio de The Rocks en Sídney, Australia. Fue construido en 1887. Originalmente funcionó como el Port Jackson Hotel hasta que se dejó de usar como tal en 1923, y se construyó un nuevo Port Jackson Hotel más adelante en la calle George. En 1933, se convirtió en el Russell Private Hotel, ofreciendo hospedaje en los pisos superiores. El piso bajo ha sido arrendado para diversos usos desde que dejó de ser un hotel, inicialmente como cafetería y más recientemente como restaurante y bar. Actualmente es propiedad de Property NSW.
El área donde se encuentra el Russell Hotel fue sede del hospital de convictos, inaugurado en 1788 bajo el cuidado del cirujano John White. El hospital atendía a cientos de convictos enfermos; quinientos de ellos llegaron solo con la Segunda Flota. Desde 1790, se usó un edificio de hospital portátil, enviado desde Inglaterra con la Segunda Flota. El único hospital de la colonia permaneció en esta área hasta que se completó el hospital de "Rum" en la calle Macquarie en 1816. La tierra vacante se destinó como cantera gubernamental para extraer la arenisca necesaria para construir el Sídney del gobernador Macquarie.
El sitio del Russell Hotel pasó a ser propiedad de Samuel Terry, conocido como el "Rothschild de Botany Bay", un hombre que llegó a Sídney como convicto en 1801 y, con el tiempo, se convirtió en un notable comerciante y terrateniente.
¡Así que ahí lo tienes, una joya del pasado en pleno corazón de Sídney! ¡Disfruta de este pedacito de historia, y hasta la próxima parada!



